miércoles, 20 de enero de 2016

Frasco de la calma

Lo he descubierto hace poco pero parece ser es un recurso para calmar a los niños bastante conocido. En algunos sitios he leído que forma parte de la metodología Montessori aunque no creo que sea así pero sí podría estar inspirado en ella. También se puede utilizar como una técnica para el mindfulness o atención plena. Se recomienda utilizar desde los 2 años.

El frasco de la calma es simplemente un frasco o botella relleno de agua, pegamento líquido transparente y purpurina. Cuando se agita el frasco, la purpurina comienza a moverse muy rápido al principio y luego más lentamente. Cuando el niño comienza a fijarse en ese movimiento se va relajando. Le podemos explica un poco como al igual que la botella se va calmando nosotros también. En el blog de Yaiyoga lo explica muy bien y también como utilizarlo en el aula.

Estos son lo materiales que hemos utilizado:
  • Pegamento líquido transparente
  • Pegamento con purpurina
  • Purpurina finita y con forma de estrellas
  • Bote de cristal
  • Agua caliente

Primero mezclamos con una parte del agua y luego añadimos el resto.

También podríamos utilizar una botella de plástico si queremos evitar que se pueda romper. Y también podemos añadir colorante alimentario o unas gotas de témpera por ejemplo, yo le añadí unas gotas de témpera, con un poquito da mucho color. Por seguridad, podemos optar por pegar la tapa para que no la abran.

 
Por ahora a la que le ha llamado la atención es a la mayor, de 7 años, además le ha gustado mucho hacerlo.
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